Teenage girl using smartphone indoors with earphones, wearing a hoodie, and looking relaxed.Foto: cottonbro studio / Pexels

Informes recientes revelan el profundo impacto del uso temprano de teléfonos y redes sociales en el bienestar de los jóvenes.

El cerebro de los jóvenes atraviesa una etapa de transformación profunda donde la necesidad de integrarse con sus pares resulta fundamental. En este escenario, el acceso a la tecnología se produce cada vez a menor edad, tal como refleja un informe publicado en 2025 por UNICEF España, el cual señala que el promedio para tener el primer teléfono inteligente se sitúa antes de los once años.

El peso de la conectividad diaria

El uso masivo de plataformas digitales genera un fenómeno de atención continua impulsado por diseños orientados a maximizar el tiempo de conexión. De acuerdo con una investigación desarrollada por el neurocientífico francés Michel Desmurget en 2024, los menores en occidente dedican una cantidad masiva de jornadas completas al año frente a las pantallas. Entre las aplicaciones preferidas destacan WhatsApp, YouTube, TikTok e Instagram.

  • Un porcentaje elevado de escolares cuenta con un móvil en propiedad desde los doce años.
  • Gran parte de los adolescentes mantiene múltiples perfiles en plataformas digitales.
  • Las interacciones virtuales buscan suplantar la necesidad de validación social.

Consecuencias en la autoimagen y bienestar

La exposición constante a contenido idealizado influye de forma directa en la percepción personal. Investigaciones sobre el impacto de las tecnologías indican que la comparación habitual perjudica la autoestima. Asimismo, especialistas como la psiquiatra Beatriz Martínez señalaron que las plataformas influyen de manera negativa en la percepción corporal de pacientes con trastornos de la conducta alimentaria.

A pesar de los riesgos, muchos jóvenes también encuentran en estos espacios virtuales una vía para sentirse aceptados e integrados, según datos del Pew Research Center de 2023. Ante esta realidad, expertos en salud mental sugieren comprender los motivos detrás del consumo excesivo en lugar de culpabilizar a los usuarios. Como señala el psicoterapeuta José Luis Marín, “la adicción nunca es el problema, es la única solución que puede poner en marcha el paciente”.

Con información de feeds.elpais.com.

Foto de portada: cottonbro studio en Pexels.

Por Prensa

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