Factores como infecciones virales, cambios hormonales y ciertos medicamentos pueden activar respuestas alérgicas inesperadas con los años.
Existe la creencia popular de que las alergias son exclusivamente un problema de la infancia o una cuestión hereditaria. Sin embargo, especialistas en inmunología señalan que estas reacciones pueden manifestarse en cualquier etapa de la vida sin previo aviso, impulsadas por diversos factores externos e internos.
El impacto de los virus y antibióticos
Entre los detonantes más llamativos se encuentran las infecciones virales. Investigaciones recientes han vinculado la enfermedad por COVID-19 con un mayor riesgo de desarrollar asma y rinitis alérgica. Expertos del Instituto Karolinska en Suecia, como el dermatólogo Philip Curman, indican que la inflamación generada durante la infección puede descontrolar el sistema de defensas. No obstante, un dato relevante es que la vacunación ayudó a disminuir dicho riesgo.
De igual manera, el uso de antibióticos se ha asociado con la aparición de alergias. Según Ruchi Gupta, directora del Centro de Investigación sobre Alergias Alimentarias y Asma de la Universidad Northwestern, estos medicamentos pueden alterar el microbioma intestinal. Cuando estas bacterias se desequilibran, el organismo experimenta confusión inmunológica, interpretando como amenazas sustancias que son totalmente inofensivas.
Cambios hormonales y picaduras
Las etapas de transformación corporal también juegan un papel determinante. Durante el embarazo, el sistema inmunitario atraviesa modificaciones profundas. La especialista Kelly Colas señala que un tercio de las mujeres con alergias previas empeora su condición, mientras que otras experimentan la denominada rinitis del embarazo, presentando síntomas como congestión y estornudos por primera vez.
Asimismo, factores ambientales insólitos pueden alterar la salud de forma drástica. Las picaduras de ciertos arácnidos, como la garrapata estrella solitaria, se han convertido en un detonante conocido para desarrollar intolerancias y reacciones adversas al consumo de carne roja, un fenómeno que ha mantenido en alerta a la comunidad científica internacional.
Con información de www.opinion.com.bo.
Foto de portada: Pavel Danilyuk en Pexels.

