A scientist wearing protective gear performs a meticulous experiment in a laboratory setting.Foto: Jonathan Borba / Pexels

Una reciente investigación detalla cómo patógenos comunes influyen en los diagnósticos oncológicos globales y destaca la importancia de las herramientas de prevención.

La prevención oncológica enfrenta un reto fundamental vinculado a los microorganismos. De acuerdo con un estudio reciente publicado en The Lancet Oncology, uno de cada ocho diagnósticos de tumores en todo el mundo guarda relación con infecciones que se pueden evitar o tratar. Durante el año 2024, la cifra alcanzó los 2,3 millones de casos asociados a una docena de patógenos analizados por los especialistas.

La autora principal de la investigación, Harrient Rumgay, señaló por correo electrónico que “el 12% de los diagnósticos de cáncer en todo el mundo en 2024 se habrían podido prevenir” si no hubiera existido exposición a estos agentes. El análisis apunta a que cinco microorganismos concentran la gran mayoría de los casos vinculados a infecciones:

  • La bacteria estomacal Helicobacter pylori, vinculada a 760.000 casos de tumores gástricos.
  • El virus del papiloma humano (VPH), relacionado con 750.000 diagnósticos.
  • Los virus de la hepatitis B y C, asociados a 360.000 y 160.000 casos respectivamente.
  • El virus de Epstein-Barr, vinculado a 260.000 situaciones.

Sin embargo, los expertos aclaran que contraer alguno de estos microorganismos no deriva automáticamente en la enfermedad, ya que en la mayoría de las ocasiones el sistema inmunológico elimina el patógeno sin mayores consecuencias. A pesar de esto, el estudio resalta que los agentes infecciosos representan el principal factor de riesgo modificable en mujeres de 141 países y hombres de 58 naciones.

Desigualdades globales y herramientas disponibles

El impacto de estos tumores muestra una marcada brecha socioeconómica. Las regiones con ingresos bajos y medios concentran el 77% de los casos oncológicos relacionados con infecciones. Según los datos difundidos, esto refleja problemas de equidad sanitaria global, ya que las poblaciones de estas áreas enfrentan barreras financieras, falta de infraestructura sanitaria y escasez de personal cualificado para acceder a vacunas y tratamientos.

Por otro lado, los países con mayores recursos disponen de mejores coberturas sanitarias, aunque persisten desafíos específicos. En naciones como Japón, Corea del Sur y China, la bacteria Helicobacter pylori sigue siendo un factor determinante en el cáncer gástrico, lo que ha llevado a implementar endoscopias poblacionales a pesar de su costo y complejidad. En el caso del VPH, la vacunación y los cribados organizados continúan expandiéndose en diferentes territorios para disminuir la incidencia de patologías como el cáncer de cuello uterino.

Con información de feeds.elpais.com.

Foto de portada: Jonathan Borba en Pexels.

Por Prensa

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