El combinado español se revancha de la final sub-17 pasada y alza el segundo título mundial de la categoría en una definición desde los once pasos.
La selección española sub-20 de fútbol escribió una página dorada en su historia deportiva al consagrarse campeona del mundo tras superar a Corea del Norte en una intensa final que se decidió mediante los lanzamientos desde el punto penal.
El encuentro enfrentó a los dos equipos dominantes del torneo, ambos con trayectorias impecables y sin conocer la derrota en las fases previas. Tras superar los noventa minutos reglamentarios y una prórroga de alta tensión donde el marcador no se movió, la suerte del campeonato quedó en manos de la tanda de penaltis.
La actuación clave bajo los tres palos
La guardameta española se convirtió en la figura determinante de la definición al atajar dos remates cruciales en la serie decisiva. Con esta destacada intervención, el equipo nacional logró inclinar la balanza a su favor y asegurar el trofeo global.
- El partido cerró sin goles tras más de 120 minutos de juego táctico.
- La selección cobró revancha de un duelo definitorio previo disputado en otra categoría.
- El título representa la segunda corona mundial para España en la división sub-20.
De esta manera, el conjunto dirigido tácticamente cerró un torneo sobresaliente, consolidando el crecimiento y el talento de las nuevas generaciones del balompié femenino internacional.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: Laura Rincón en Pexels.

