A sus 21 años, el delantero conocido como el Pipita del Ascenso se destaca en el Deportivo Metalúrgico mientras equilibra su rutina entre la universidad, el trabajo y la pasión por la red.
Llevar un apellido ligado al fútbol profesional puede resultar una carga pesada, pero en el caso de Jerónimo Higuaín, la herencia familiar se traduce en perseverancia dentro de las canchas del ascenso argentino. Con apenas 21 años, el atacante se ha convertido en una de las figuras más destacadas del Torneo Promocional Amateur vistiendo la camiseta del Deportivo Metalúrgico.
Un recorrido de esfuerzo y goles
Los inicios deportivos del joven artillero no fueron sencillos ni estuvieron exentos de cambios posicionales. En sus primeros pasos dentro de la disciplina, se desempeñaba como marcador central en el club Real Pilar. Con el correr del tiempo, su olfato goleador lo empujó a modificar su demarcación en el terreno de juego hasta afianzarse como delantero de área.
Ese cambio de mentalidad dio sus frutos en su actual equipo, donde actualmente lidera la tabla de artilleros. En una entrevista concedida a Clarín, el deportista reflexionó sobre sus primeros pasos en esta disciplina al señalar que “el fútbol siempre estuvo presente” en su hogar.
Una rutina fuera de las canchas
Lejos de los lujos que suelen rodear a la máxima categoría del balompié, la realidad diaria de Higuaín transcurre entre múltiples responsabilidades cotidianas. El goleador alterna sus entrenamientos con la asistencia a la facultad y su labor en el comercio familiar, demostrando que el sacrificio es el pilar fundamental de su día a día.
Mientras continúa rompiendo redes en el campeonato amateur, el joven delantero mantiene los pies sobre la tierra y construye su propio camino deportivo impulsado por la disciplina y el trabajo constante.
Con información de www.clarin.com.
Foto de portada: Franco Monsalvo en Pexels.

