La reconocida marca francesa presenta una reinterpretación de su clásico aroma de 1912, diseñada bajo la perspectiva femenina de su directora creativa.
Más de un siglo después de que Jacques Guerlain se inspirara en el atardecer parisino sobre el Pont Neuf para dar vida a una emblemática fragancia, la casa de cosméticos introduce un giro radical en su historia. Aquel primer aroma, lanzado en 1912 y utilizado por figuras históricas como la reina Isabel II, Kate Moss y Catherine Deneuve, cuenta ahora con un nuevo capítulo que mantiene el nombre pero cambia por completo su perspectiva.
Una visión desde la perspectiva femenina
La responsable de este relanzamiento es Delphine Jelk, de 48 años y oriunda de Friburgo, quien se desempeña como directora de creación de fragancias en la firma. La experta señaló sobre su proceso creativo: “Cuando un hombre crea un perfume para una mujer lo hace sobre un ideal”.
A diferencia de la fórmula original, la propuesta actual incorpora innovadoras técnicas de extracción y componentes modernos inexistentes a principios del siglo pasado. La composición inicia con notas de Cascalone para evocar un cielo limpio, combinadas con iris atalcado, maderas y un toque de vainilla menos dulce. Desde la directiva de la marca fundada en 1828, Gabrielle Saint-Genis destacó ante la prensa que se trata de la primera fragancia femenina de la firma en una década, desarrollada para conectar con el público actual sin imitar las tendencias del mercado.
Un oficio impulsado por la vocación
Jelk, quien acumula casi dos décadas en la compañía, admitió que convertirse en nariz no formaba parte de sus planes iniciales. Según explicó, su vocación nació al percibir una materia prima que la hizo sentir que su alma se nutriría para siempre mediante esta profesión. Bajo esta premisa, la perfumista concibe las fragancias como amuletos protectores que brindan bienestar más allá de la seducción.
Con información de feeds.elpais.com.
Foto de portada: FILMASPER . en Pexels.

