Tomarse un respiro de la rutina familiar es clave para la salud mental, pero el remordimiento suele aparecer. Especialistas explican cómo afrontarlo.
El ritmo diario de la crianza y las obligaciones laborales generan un desgaste acumulado en muchos padres. Para combatir esta presión, una gran alternativa consiste en buscar espacios de desconexión individual, permitiendo recuperar la energía indispensable para encarar nuevos retos cotidianos.
La importancia de visibilizar el descanso parental
Lejos de ser una actitud reprochable, tomarse unos días de pausa sin la compañía de los hijos es una necesidad legítima para las familias. Visibilizar esta práctica ayuda a entender que el bienestar de los adultos repercute positivamente en el entorno familiar.
Dejar atrás el remordimiento
De acuerdo con Andrea Simal, especialista en psicología infantil y familiar del Centro Privado ÍTACO Psicología en Madrid, resulta fundamental dar visibilidad a la necesidad de las familias que deciden tomarse un respiro vacacional sin los menores. La experta enfatiza que este proceso debe vivirse de forma natural, evitando cargar con sentimientos de culpa o remordimiento al buscar momentos de tranquilidad y descanso personal.
Con información de feeds.elpais.com.
Foto de portada: Pavel Danilyuk en Pexels.

