A serene young woman peacefully sleeping on a white pillow indoors at night.Foto: Polina ⠀ / Pexels

Aprende cómo el descanso acumulado afecta tu organismo y si es una buena estrategia para compensar las pocas horas de sueño entre semana.

Todos hemos experimentado la tentación de alargar las horas de cama tras una semana agotadora. Una encuesta realizada a casi 8000 adultos en Estados Unidos mostró que cerca de la mitad opta por dormir hasta tarde los fines de semana, siendo los adolescentes quienes más aprovechan esta práctica para compensar el cansancio acumulado.

¿Funciona realmente el descanso extra?

Los expertos señalan que el descanso adicional puede revertir algunos daños fisiológicos causados por una mala noche. En investigaciones científicas, se ha observado que dormir dos horas extras después de un descanso extremadamente corto ayuda a normalizar ciertos marcadores de estrés en la sangre. Asimismo, periodos prolongados de sueño generoso han demostrado normalizar la respuesta a la insulina y restaurar el rendimiento cognitivo tras jornadas de privación severa.

No obstante, los especialistas advierten que este hábito debe manejarse con cuidado. Cambiar drásticamente los horarios altera tanto el regulador interno del descanso como el ritmo circadiano. Como explica Melynda Casement, psicóloga del sueño, esta alteración se asemeja al efecto de viajar a otra zona horaria cada semana. Esto puede dificultar conciliar el sueño el domingo por la noche y generar fatiga al iniciar la semana laboral.

Puntos clave a considerar

  • Los adultos necesitan entre siete y nueve horas diarias, mientras que los jóvenes requieren de ocho a diez.
  • Dormir de más reduce la presión de sueño, provocando insomnio nocturno el domingo.
  • Las tareas que exigen alta atención y orientación espacial son especialmente difíciles de recuperar con solo dormir tarde el fin de semana.
  • Las siestas siguen siendo una opción útil, aunque operan de manera diferente al descanso nocturno.

Con información de www.opinion.com.bo.

Foto de portada: Polina ⠀ en Pexels.

Por Prensa

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