Las altas temperaturas en los colegios no climatizados afectan directamente la concentración y el bienestar de estudiantes y docentes.
Las altas temperaturas transforman las aulas en auténticas saunas durante gran parte de la jornada escolar. Alumnos, profesores y personal administrativo soportan condiciones térmicas extremas en los centros que carecen de sistemas de climatización adecuados.
El impacto diario en el aprendizaje
El calor intenso dificulta que los estudiantes mantengan la concentración necesaria para seguir las clases. Según se detalla sobre esta problemática, «los alumnos se concentran menos y tienen más dificultades para seguir las clases».
Además, el ambiente irritable generado por el agobio térmico desgasta la paciencia de los docentes, lo que incrementa la tensión en espacios donde se pasan horas desayunando, estudiando y almorzando sin aire acondicionado ni refrigeración.
Posibles soluciones y alternativas
Mientras que las grandes reformas estructurales dependen de presupuestos elevados y de la respuesta de la Administración Pública, existen medidas intermedias que se pueden implementar. Entre las opciones figuran realizar auditorías energéticas, colocar toldos y pérgolas, instalar cortinas térmicas, utilizar pintura reflectante, mejorar el aislamiento o recurrir a ventilación cruzada y ventiladores.
Con información de feeds.elpais.com.
Foto de portada: Valentin Ivantsov en Pexels.

