Un proyecto académico de la Universidad Pública de El Alto logró adaptar una motocicleta para que funcione con gas natural vehicular y gasolina de manera alterna.
Tras dos años de investigación y pruebas técnicas, un nuevo desarrollo tecnológico llama la atención en el ámbito académico nacional. Ariel Chávez Tola, graduado de la carrera de Ingeniería Autotrónica de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), logró transformar una motocicleta convencional en un vehículo híbrido capaz de operar con gasolina y gas natural vehicular (GNV).
Funcionamiento y adaptaciones mecánicas
El sistema ideado por el flamante ingeniero incorpora un conmutador manual de tres posiciones que permite alternar entre gasolina, GNV y un punto neutro. La adaptación exigió modificaciones estructurales en componentes clave como el chasis, el carburador, el sistema de escape, el tacómetro y el avance de chispa, además de acondicionar el espacio físico para albergar el cilindro de gas.
Para lograr la mezcla adecuada de ambos carburadores, se diseñó un dispositivo específico y se importaron desde Chile los elementos del kit de tercera generación, que incluyen el reductor de presión y el cilindro. La inversión total en estos equipos rondó los Bs10.000.
Autonomía, pruebas y rendimiento
El prototipo cuenta con un tanque de 30 litros para el gas. De acuerdo con las evaluaciones del creador, una recarga económica permite cubrir una distancia cercana a los 180 kilómetros, con un tiempo de carga inferior a los dos minutos. En términos de velocidad, el motor rinde entre 70 y 75 kilómetros por hora con gasolina, mientras que con GNV alcanza registros de 50 a 65 kilómetros por hora.
La unidad pesa 90 kilogramos y demostró capacidad para transportar cargas de hasta 200 kilos en pendientes pronunciadas. El joven explicó que el diseño prioriza la fuerza por encima de la velocidad final.
Seguridad y perspectivas a futuro
El periodo de desarrollo abarcó controles rigurosos de estanqueidad, pruebas de presión e hidráulicas, además de la instalación de una válvula de seguridad para cortes automáticos ante posibles fugas. Debido a la ausencia de regulaciones nacionales específicas para motocicletas a gas, el proyecto se basó en normativas vigentes para automóviles.
El creador señaló que la iniciativa busca ofrecer soluciones ante la escasez y los costos de los combustibles tradicionales, afirmando que “este proyecto ha nacido como una alternativa al uso de la gasolina”, según declaró. La iniciativa recibió el respaldo de autoridades y docentes de la UPEA, y ahora se apunta a gestionar marcos normativos y consolidar espacios de conversión vehicular en la universidad.
Con información de www.opinion.com.bo.
Foto de portada: Mick Haupt en Pexels.

