El conjunto irlandés se impuso con autoridad en Hungría tras un inicio contundente y gestos simbólicos antes del pitazo inicial.
La selección de Irlanda se impuso por tres goles a cero frente a Israel en el marco de la Liga de Naciones B, en un encuentro disputado en el estadio Nagyerdei de la ciudad húngara de Debrecen. El compromiso estuvo precedido por tensiones y la incertidumbre sobre su realización.
Gestos y rápida ventaja
Antes de iniciar el cotejo, los futbolistas irlandeses lucieron brazaletes negros en señal de solidaridad por las vidas perdidas en el conflicto. Asimismo, mantuvieron la cabeza agachada durante la entonación del himno nacional rival y los capitanes evitaron el tradicional saludo protocolar.
En el plano deportivo, el cuadro dirigido por Heimir Hallgrimsson resolvió el encuentro en apenas veinticinco minutos. Troy Parrott abrió el marcador en el minuto trece, Adam Idah aumentó la ventaja poco después y Jack Moylan sentenció el tercero antes de la media hora de juego.
Ausencias y postura del equipo
El duelo estuvo en duda durante varios días debido a la posibilidad de un boicot por parte del plantel irlandés. Finalmente, una votación interna en el hotel de concentración determinó que el equipo saltaría al campo. No obstante, el guardameta Gavin Bazunu se negó a participar.
"Mi decisión se basa exclusivamente en mi creencia personal de que matar a personas inocentes está mal", expresó el arquero mediante un comunicado en sus redes sociales para justificar su ausencia.
Por su parte, el seleccionador defendió la decisión de competir al señalar que su presencia no implica avalar la situación en Gaza. Debido a la baja de Bazunu, el cuerpo técnico debió improvisar al defensa Jimmy Dunne como arquero suplente para este compromiso del grupo B3.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: Franco Monsalvo en Pexels.

